17 julio 2009

Beethoven

El otro día salí a pasear con Beethoven.
Me hice acompañar por uno de sus tantos cuartetos de cuerda.
Apenas comenzó el violin dejé de escucharlo.
Apenas entró la viola escuché una voz.
Apenas el violonchelo y yo supe que no estaba loco:
Beethoven aprendió a hablar otro lenguaje.
No recuerdo haber comprendido tan bien una pieza de música en mi vida.
Quise llorar, ojala solo y oscuras.
¿Qué importancia tiene la voz de un muerto?
Quise acompañar un rato al sordo.
Hundirme en la tierra hasta tocarle las manos.

Desde ese día que ya no escucho muchos instrumentos en las composiciones de Beethoven: eso me conmueve profundamente. No lloro, claro, pero es difícil no emocionarse cuando te conectas con alguien que ya está muerto. ¿Qué tan sordo estaba él cuando yo tomé el bus rumbo a la casa de Tamara? ¡No susurró quiero estar solo! ¡Gritó quiero estar vivo!

Ahora quisiera ser sordo, y hablar otro lenguaje.



17 junio 2009

Vuelves a mí

Vuelves a mí con la sarna
Lacra
Pedazos de piel al pozo
No eres más que dolor echado al fuego reposado de los otoños

No sé
Querré verte la muerte
Y arrepentido te pediré los pies para besarlos

Soy un pantano de agudas voces

09 junio 2009

Dolor de barriga

Dolor de barriga que cruza el último río.
Boca de barriga.
El humus serpenteando en el pescuezo
asoma la cabeza fuera de la barca.
Ese reflejo del agua es una vuelta interminable al universo.
Me voy de la vida por la boca.
Me advierten que no mire al fondo:
no querré ver algún pariente mío,
a ese Santo que no aguantó el viaje.
Desvío la vista hacia mis acompañantes.
Todos han caído al sueño.
Me niego.
Abriré los ojos hasta la última orilla.

Dolor de barriga que cruza el último río.
Boca de barriga.
El Diablo me toma por la lengua,
mete la mano en las entrañas
y revuelve todo adentro.
No ha encontrado lo que busca:
que no soy yo, que me regresen.
El siguiente y ya no quiere hacer más eso.
Me toman por el brazo.
Zarpo río adentro.

Sudo.
Vomito el aire que tengo en la barriga.
Sujeto fuerte el lavabo.
Aprieto la cruz en mi bolsillo.