No tengo tiempo para escribir
No tengo
No tengo
No tengo ganas de escribir
No tengo
No tengo
No tengo nada que escribir
Nada
Nada
Es que a veces las palabras tienen forma de ahorcados,
atropellados, desangrados o baleados.
Yo no quería.
Tú tampoco, supongo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



